La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) ha comenzado a trabajar en un plan de adaptación al cambio climático de las instalaciones de València, Sagunto y Gandia, con el que busca aumentar su resiliencia. Este trabajo se enmarca en el Plan Net Zero Emissions, con el que ValenciaPort está liderando todas las políticas de sostenibilidad del entorno portuario.

El objetivo es crear puertos eco-proactivos, y actualizar los riesgos que pueda haber frente a oleaje, lluvias intensas, olas de calor o variación del nivel del mar. Así, desde Valenciaport ya se ha empezado a trabajar en la línea de los establecido por Puertos del Estado en su Marco Estratégico del Sistema Portuario de Interés General, según el cual en 2030 todos los puertos de titularidad estatal deberán contar con esta adaptación.

Se está trabajando para identificar los riesgos críticos de cada puerto; establecer medidas de adaptación concretas, priorizando las áreas clave como muelles, diques, terminales, accesos y operativa de las terminales; y hacerlo siempre bajo una labor de seguimiento y mejora continua.

Este plan partirá de un análisis de la vulnerabilidad de los tres puertos, una evaluación del riesgo ante fenómenos meteorológicos extremos y una propuesta de medidas a adoptar para hacer frente a este tipo de situaciones. Estas medidas deberán reflejar todos los impactos posibles de episodios climáticos extremos y la capacidad de resistencia de las infraestructuras y servicios prestados en dichos enclaves.